COAG Andalucía comparece en el Parlamento para valorar los Presupuestos

COAG Andalucía comparece en el Parlamento para valorar los Presupuestos
  • Esta organización agraria considera como positivo el refuerzo de las políticas públicas en plena crisis por el COVID, pero echa en falta medidas propias para el sector agrario.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos –COAG- de Andalucía ha comparecido hoy en la Comisión de Hacienda, Industria y Energía del Parlamento andaluz para valorar el Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía para 2021.

El responsable de los Servicios Técnicos de COAG Andalucía, Ignacio Barrero, ha sido el encargado de trasladar la valoración de esta organización agraria en la Comisión, en la que ha querido destacar como positivo el incremento presupuestario para 2021 en un 4,13%, lo que supone un refuerzo de las políticas públicas en plena situación de crisis derivada de la pandemia de COVID, en la que, según ha manifestado, el sector agrario ha demostrado que es sólido, esencial y estratégico.

En este sentido, ha explicado que agricultores y ganaderos garantizan el abastecimiento de alimentos  a la población en una coyuntura muy adversa. Y ha aportado un dato: el PIB ha caído un 12% en el primer semestre del año, disminuyéndose la oferta productiva en todos los sectores, excepto en el agrario, que ha mantenido la producción y el empleo.

Tras el análisis de los presupuestos, COAG Andalucía ha hecho hincapié en la gran dependencia que las políticas agrarias tienen de los fondos europeos. En este sentido, la mayoría de los planes que rigen las actuaciones de la Consejería de Agricultura están vinculados a distintos instrumentos financieros de la Unión Europea. Concretamente, de lo que se dispone para el próximo año, el 92,3% de los fondos ejecutados por la Consejería proviene de Europa, reduciéndose la aportación propia a sólo un 7,7%, quedándose en evidencia, por tanto, la alta dependencia que tiene Andalucía de Bruselas, “lo que nos genera una gran preocupación ante la reforma de la PAC y los riesgos de una reducción presupuestaria para nuestra Comunidad, por  lo que es fundamental hacer valer su importancia estratégica en Europa”, ha comentado Barrero.

Entre las medidas que COAG echa en falta en el presupuesto andaluz se encuentran las específicas para los sectores más afectados por la pandemia de coronavirus, tales como la flor cortada y la ganadería.  Durante 2020 la Consejería se ha limitado a gestionar los fondos dispuestos por el Ministerio de Agricultura y la Unión Europea, siendo necesario que se adopten programas propios que palien graves efectos que genera la pandemia en estos sectores.

Pros y contras

En relación a partidas concretas, COAG Andalucía ha valorado positivamente el incremento en un 10% para los seguros agrarios, el mantenimiento del presupuesto destinado a la sanidad animal y en concreto para indemnizar a ganaderos por el sacrificio obligatorio en programas sanitarios, lo que es relevante en una comunidad como la andaluza, que se encuentra en la frontera con África, “así como –ha señalado Barrero- en cuestiones medioambientales destacamos las actuaciones en el marco de la estrategia andaluza de economía circular y cambio climático, con programas de gran relevancia en la gestión de residuos y en la mejora de la competitividad de nuestra región en los mercados internacionales, al tener nuestros productos una menor huella de carbono que producciones de terceros. Esto último es muy relevante, ya que nuestro mercado es el europeo”.

Por contra, esta organización ha solicitado a la Junta de Andalucía más eficiencia en la gestión y más regularidad en las convocatorias de ayudas de modernización de explotaciones y de relevo generacional en el campo.

Y es que, a fecha de 23 de noviembre, sólo se ha ejecutado el 59% de los fondos comprometidos para modernización de explotaciones, y un 63% de los previstos para la incorporación de jóvenes a la actividad agraria. Estas cifras se dan en el último año del marco comunitario 2014-2020.

Desde COAG Andalucía se han aportado más datos que ponen en evidencia la falta de agilidad en la resolución de las mencionadas ayudas: desde 2014 sólo se han hecho tres convocatorias de modernización y tres (más una de la ITI de Cádiz) de relevo generacional, cuando deberían haberse convocado ambas de manera anual.