Por los sobrecostes derivados de la crisis en Oriente Medio
Reclama además una línea específica de ayudas para los plásticos agrícolas, imprescindibles para sectores estratégicos como la horticultura, que han alcanzado un coste inasumible por la guerra
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG Andalucía, valora como un primer paso necesario la aprobación del Real Decreto-ley 7/2026 para mitigar el impacto de la crisis derivada de la guerra en Oriente Medio sobre los costes de producción agrarios. No obstante, advierte de importantes carencias que deben corregirse de forma urgente antes de su convalidación en el Congreso.
El campo andaluz arrastra desde mediados de febrero un fuerte incremento de costes, con subidas del gasóleo superiores al 40%, el encarecimiento de fertilizantes como la urea en torno al 24% y aumentos de más del 20% en los plásticos agrícolas, lo que está tensionando la rentabilidad de miles de explotaciones.
Entre las carencias que presenta el decreto que debe ratificarse mañana en el Congreso, COAG Andalucía señala que éste no contempla ninguna medida para compensar el encarecimiento de los plásticos agrícolas, un insumo imprescindible para sectores estratégicos como la horticultura, la fruticultura o determinadas producciones ganaderas.
Hay que destacar que en Andalucía este impacto es especialmente grave en provincias como Almería, Granada o Huelva, donde el uso de plásticos es estructural para la producción. Por ello, la organización exige la creación de una línea específica de ayudas que permita compensar este sobrecoste.
Asimismo, uno de los principales déficits detectados en el decreto de ayudas por la crisis de Oriente Medio es la exclusión de los apicultores de las ayudas al gasóleo. El actual sistema de devolución fiscal sólo contempla el gasóleo B (agrícola), mientras que la apicultura —especialmente la trashumante— utiliza gasóleo A en vehículos de transporte para el desplazamiento de colmenas.
“Se vuelve a repetir el mismo error que en 2022 (guerra de Ucrania). Se deja fuera a miles de profesionales cuya actividad es plenamente agraria, pero que necesitan moverse para producir”, denuncia Antonio Rodríguez, secretario de Organización de COAG Andalucía.
De la misma manera, subraya que este problema no afecta únicamente a la apicultura. “Existen otros sectores agrarios en Andalucía que dependen de desplazamientos constantes y que tampoco pueden beneficiarse de estas ayudas, como por ejemplo la ganadería extensiva o el traslado de la producción por parte de los agricultores desde las explotaciones hasta alhóndigas o cooperativas”.
Todas estas actividades están soportando un incremento extraordinario de costes por el encarecimiento del gasóleo derivado del conflicto internacional, sin acceso a las ayudas previstas.
En este sentido, COAG Andalucía exige que se introduzca una modificación en el decreto para que el gasóleo de automoción utilizado en actividades agrarias —debidamente justificadas— sea considerado gasto subvencionable.
“Si no se corrige este enfoque, se está discriminando a una parte fundamental del sector agrario andaluz que no puede desarrollar su actividad sin desplazarse”, señala Antonio Rodríguez.
Por último, COAG Andalucía reclama a la Junta de Andalucía que active de forma urgente medidas complementarias propias que refuercen la respuesta estatal y adapten las ayudas a la realidad productiva de la comunidad autónoma.
La organización agraria advierte de que, si el conflicto en Oriente Medio se prolonga o intensifica, será imprescindible ampliar el paquete de medidas para evitar un deterioro aún mayor de la viabilidad de las explotaciones.







