miércoles, febrero 11, 2026
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El campo andaluz, atrapado en una cadena devastadora de borrascas, pierde ya un 20% de producción agrícola y seguirá subiendo

Juan Luis Ávila afirma que “aunque la Consejería de Agricultura ya habla de pérdidas del 20% de la producción agrícola andaluza, que ya es una catástrofe, advertimos de que estos datos se van a quedar cortos, ya que los temporales no han terminado, siguen produciéndose desembalses y aún quedan daños por aflorar”.

  • La organización agraria exige una intervención coordinada del Gobierno central y de la Junta de Andalucía dirigida a paliar los daños ocasionados por las inundaciones, garantizar la viabilidad de las explotaciones y evitar la pérdida de empleo en el medio rural.

COAG Andalucía alerta de los daños muy graves y crecientes que los sucesivos temporales de lluvia y viento están provocando en la agricultura y la ganadería andaluzas. Las inundaciones generalizadas, los encharcamientos persistentes y los destrozos en infraestructuras agrarias están afectando ya a todas las provincias andaluzas, con pérdidas productivas importantes y explotaciones en serio riesgo. El campo andaluz se encuentra atrapado en una cadena devastadora de borrascas, sin margen de recuperación entre un episodio y otro.

Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía afirma que “aunque la Consejería de Agricultura ya habla de pérdidas del 20% de la producción agrícola andaluza, que ya es una catástrofe, advertimos de que estos datos se van a quedar cortos, ya que los temporales no han terminado, siguen produciéndose desembalses y aún quedan daños por aflorar”.

Así, aunque aún es muy pronto para valorar económicamente los daños, porque aún se esperan más borrascas y el campo ya no asume más agua, tan sólo un 20% de pérdida en la producción agrícola andaluza supondría un impacto económico superior a los 3.000 millones de euros, lo que da una idea de la ruina que este ciclo de tempestades ha traído a los agricultores y ganaderos andaluces.

Valoraciones por provincias

En Almería, el impacto es muy grave, con daños generalizados en invernaderos, tanto antiguos como modernos, roturas de plásticos y estructuras, muros caídos, zonas inundadas y un descenso brutal de la producción hortícola, especialmente en trasplantes recientes como la sandía. La provincia continúa en alerta por lluvias y viento, con rachas que alcanzan los 100 km/h.

En Cádiz, las inundaciones afectan a miles de hectáreas, con cultivos de hortícolas, flor cortada, aguacate, cítricos, olivar y herbáceos, además de graves daños en infraestructuras agrarias. La evaluación sigue en curso y no se descarta un agravamiento de la situación ante la llegada de más agua procedente de la sierra de Grazalema y de los desembalses de urgencia, con pantanos al 100% de su capacidad.

En Sevilla, la situación es crítica, con mermas graves de producción, imposibilidad de realizar siembras de herbáceos, importantes pérdidas en el olivar y una fuerte afección a hortícolas y flor cortada, sectores especialmente sensibles al exceso de humedad.

En Jaén, el campo es impracticable y el olivar, que acumulaba retrasos de hasta un mes en la recogida, se va a quedar sin un tercio de la producción porque la aceituna se ha perdido. Además, hay importantes daños en caminos rurales, con previsión de que las lluvias continúen al menos una semana más.

En Granada, las lluvias y el viento están afectando a hortícolas, olivar, subtropicales, frutales y ganadería, con daños en plásticos y estructuras, derrumbes de taludes, aparición de enfermedades y fruta caída al suelo, especialmente en el aguacate, en plena campaña de recolección.

En Huelva, el encharcamiento persistente está dificultando la recolección de frutos rojos y cítricos, con roturas de invernaderos y afección tanto a explotaciones ganaderas como a caminos rurales.

En Córdoba, el viento y las lluvias continuadas han provocado caída de árboles, daños en caminos y retrasos en los trabajos agrícolas en cereales, olivar y apicultura, a la espera de una evaluación más precisa.

En Málaga, aunque el agua está siendo beneficiosa en términos generales, se están registrando daños en accesos y explotaciones de olivar y subtropicales, especialmente en zonas de la Serranía de Ronda y la Costa del Sol occidental, donde el temporal ha sido más intenso.

En cuanto a la ganadería andaluza, atraviesa también una situación muy complicada por la humedad persistente, el barro y la imposibilidad de que los animales salgan a pastar, lo que está provocando un incremento de enfermedades, falta de alimento natural y un aumento de los costes de producción por la necesidad de alimentación auxiliar.

Asimismo, COAG Andalucía alerta, además, de incremento de mortandad de animales, como los corderos en la Sierra del Segura, y de enfermedades, con situaciones especialmente delicadas en explotaciones de Granada, Cádiz y Málaga, con animales en paridera y graves problemas sanitarios.

COAG Andalucía insiste en que los daños siguen aumentando día a día y subraya que la magnitud del impacto exige una intervención urgente y coordinada del Gobierno central y de la Junta de Andalucía, dirigida a paliar los daños ocasionados por las inundaciones, garantizar la viabilidad de las explotaciones y evitar la pérdida de empleo en el medio rural.

La organización agraria reclama medidas excepcionales, ágiles y proporcionales a una situación extraordinaria que amenaza seriamente la continuidad de miles de agricultores y ganaderos andaluces.

 

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